escrito el 25 de abril de 2013
La llegada de Julian Ezekiel a nuestras vidas fue difícil. Mi primer hijo solo tenía unos seis meses cuando me entere que estaba embarazada nuevamente. Demás esta decir que no estábamos preparados. Teníamos un bebe con cólicos que no dormía mas de 2 horas corridas, y nos llega esta noticia? Ja!
La llegada de Julian Ezekiel a nuestras vidas fue difícil. Mi primer hijo solo tenía unos seis meses cuando me entere que estaba embarazada nuevamente. Demás esta decir que no estábamos preparados. Teníamos un bebe con cólicos que no dormía mas de 2 horas corridas, y nos llega esta noticia? Ja!
Recuerdo que me hice la prueba de embarazo un 25 de diciembre. Sola en el baño, nerviosa pidiéndole a Dios que mi sospecha no fuera cierta. De repente las dos rayas aparecen rápidas y muy marcadas. Inmediatamente toque mi vientre y respire. Esa mañana levante a mi esposo con la noticia.Jajaja creo que ha sido el mejor “buenos días de su vida”! Sinceramente ya el sospechaba pues tenía los mismos síntomas que con mi primer embarazo.
Mientras le contaba El permanecía en silencio, con la mirada fija hacia adelante. Hubo un momento en el que los dos estábamos callados. Me abrazo y me pregunto: "¿Cuál estu temor?" Olvídate de lo que pensará o dirá la gente? Acaso ellos nos dan algo? Si llego ahora es una total bendición! Y así será recibido.” Debo confesar que esta vez mi esposo estaba leyendo mis pensamientos. Todos mis temores los descifró en mi silencio y mirada llena de miedo. En su abrazo sentí el apoyo y la fuerza que necesitaba para asimilar la noticia y propagarla!
Tuve un embarazo hermoso. Ambos embarazados nuevamente, me sentí la mujer más hermosa del mundo. Pero este embarazo fue diferente al primero, lo sentí más mío, más privado, más íntimo. Lo compartía con las personas pero jamás a la misma intensidad que compartí el primero. Tanto era mi celo que decidimos no saber el sexo del bebé antes de que este naciera. Quería que él mismo me sorprendiera, así como me sorprendió con su llegada.
Había cierta ilusión en mi esposo de que fuera niña, así que a los pocos meses ya teníamos el nombre de niña seleccionado. Duramos todo elembarazo para ponernos de acuerdo en que nombre le pondríamos si era varón. Me gustan los nombres con significado, así que todos los días buscaba y buscaba alternativas para nombrarlo. Hasta que un día me llamo la atención “Ezekiel” y para mi sorpresa su significado lleno mi corazón. “Mis fuerzas provienen de Dios” “Dios el que me fortalece”. Dios me había dado las fuerzas durante todo mi embarazo para afrontar los comentarios de las personas, sus juicios, sus críticas. De él provenían las fuerzas que tenia cada mañana para atender a mi primer hijo y el agotamiento que este nuevo embarazo me provocaba. De El venían mis fuerzas cuando me sentía sola en este lugar sin amigos ni familia. De El venían mis fuerzas al ver como personas se alejaban poco a poco de mi vida sin aparente remordimiento. A pesar de lo muy sola que me podía sentir tenía una fuerza admirable. Dios había llenado mi vida, había llenado mi vientre nuevamente y había confiado en mis capacidades para ser Mamá otra vez!
Decidimos que ese sería su segundo nombre, pero NO teníamos el primero…el tiempo paso y llego el gran día en que las contracciones se apoderaron de mi cuerpo. Mientras esperábamos en el hospital mi esposo hacia una lista de los posibles nombres. Cuando pujaba el cuerpo de mi bebe vi como el rostro de mi esposo brillaba. Un brillo especial, una alegría sin igual. Al día siguiente cuando me dan los papeles para inscribir al bebe le comente a mi esposo: “debemos ponerle tu nombre” su respuesta fue dudosa: “Zenya pero se le pone el nombre del padre al primogénito”.
Volví a decirle: “bueno decide lo que quieras, pero cuando ese niño nació tu cara brillaba y sentí que debe llevar tu nombre, Matthew (miprimer hijo) no tenia que llamarse Julián, el ya tenia un nombre el cual significa lo que el representa, así que mi opinión es que este debe llevarlo.Tu cara brillaba” –volvía a repetirle. Los comentarios nuevamente no se hicieron esperar, los cuestionamientos del nombre comenzaron inmediatamente lo anunciamos.
Julian Ezekiel representa tanto en mi vida. Me enseño que en medio del temor y la incertidumbre Dios puede derramar su fuerza y fortaleza sobre ti para que alces tu mirada y camines con mas fuerza! No me canso de mirarlo, no me canso de besarlo. Soy una mujer bendecida. No he tenido hijos planeados, Dios me los ha dado: Dios me los a dado cuando a Él le ha placido, cuando a Él le ha dado la gana! Cada uno representa lo que Dios ha hecho en mi vida en ese momento. Cada uno es mi prueba viviente de que Dios hace milagros y hace las cosas a su tiempo.

WOW!!! Ciertamente eres bendecida
ResponderEliminarDemasiado! ...Dios a sido muy bueno con nosotros.
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