miércoles, 11 de diciembre de 2013

Detalles

Estoy segura que has escuchado la frase: “Dios hace grandes cosas”. Yo soy testigo de eso, pero este escrito es más bien para decirte que Dios también se place en hacer detalles. He notado que muchas personas le piden y oran a Dios por grandes peticiones, pero las simples las tratan de hacer ellos. Ni las mencionan en su oración por que creen que su simplicidad no cualifica para entregarlas a Dios.

Te contaré algo que solo 2 personas saben. Mi mama y mi esposo.  Es un testimonio que para muchos será falto de todo el efecto “wao”. Mas sin embargo, para mí fue un hermoso susurro departe de Dios. Un detalle, un capricho cumplido para confirmarme que mi oración sí es escuchada y tomada en cuenta!

Desde que quede embarazada de mi primer hijo le pedí a Dios que *alguien* (que yo no conociera) se acercara a mí y bendijera mi vientre y el fruto que tendría. Que orara por la criatura que pronto llegaría y por su futuro. Cuando tenía alrededor de 5 meses de embarazo visité la antigua iglesia a la cual había asistida algún tiempo. Nos habíamos mudado a New York, así que haciendo una visita al estado anterior aprovechamos y fuimos a un servicio de jóvenes que habría esa noche. Quien iba a decir que además de tener la bendición de ver nuevamente a gente maravillosa, Dios iba a contestarme mi petición. Al terminar el servicio, la persona que estaba sentada frente a mí se voltea y me pregunta si puede orar por mi bebe! Quedé maravillada, esa persona nunca la había visto en mi vida, estaba allí también de visita. Al afirmarle, puso sus manos sobre mi vientre y oró por el futuro de mi hijo. Terminada la oración me dio un abrazo que toco cada fibra de mi cuerpo. Fue un momento especial. Una hermosa experiencia que disfrute en secreto. Nadie sabía lo que yo le estaba pidiendo a Dios, así que, a nadie le conté lo importante y única que había sido esa oración para mí.

Luego de esa maravillosa experiencia pueden imaginar que cuando estuve embarazada por segunda vez pedí lo mismo! En mis oraciones le pedía a Dios que alguien que yo no conociera se acercara a mí y orara por mi bebe sin yo pedírselo.  Pues  los días y semanas pasaron y nada! Recuerdo que tenía quizás unas 38 semanas el día que estaba sentada en la iglesia y me vino este pensamiento a la mente: “una simple oración es la que te pido Dios…y tú me la niegas”. Si, así como lo lees, por que en muchas ocasiones demandamos con coraje, como si tuviéramos derecho a lo que pedimos. Entonces ya no es petición, sino exigencia.

Pues al finalizar el culto me acerque al grupo de oración junto con mi mama y mi esposo. Pedí que oraran por mi parto que estaba por acercarse y por mi bebe. No lo niego, lo pedí con coraje, con desilusión. Pero aún recuerdo la oración tan humilde y hermosa de aquella anciana.  

Caminando hacia la salida del templo se me acerca una joven. Nunca la había visto (la iglesia a la cual asisto tiene miles de miembros).  Me toca por la espalda, la miro, andaba con un coche con un niño como de 2 años. La miro a los ojos y me pregunta si puede orar por mi bebe! Con lágrimas en mis ojos le dije que si…sinceramente no recuerdo su oración…realmente no la escuche…mientras ella oraba yo le pedía perdón a Dios por mi desesperación. Por haber hecho las cosas a mi tiempo y no permitirle a Él obrar.

Volvió a confirmarme que mi oración es escuchada, que mis anhelos son tomados en cuenta y mis peticiones consideradas. Nunca más he visto a esa joven otra vez. La he buscado en el mismo pasillo donde oro por mí, pero no he tenido el placer nuevamente.

Sé que la persona que oro por mí cuando estaba embarazada de Matute leerá esto. Y tengo Fe que algún día podre compartir este testimonio con la joven que oro por mí para la barriga de Kikiel.


Dios escucha…Él es un Caballero que también se place en complacer detalles! 


Salmos 37: 4 
Deléitate asimismo en Jehová,
Y él te concederá las peticiones de tu corazón.

No hay comentarios:

Publicar un comentario