miércoles, 30 de octubre de 2013

Julian Ezekiel

 escrito el 25 de abril de 2013


La llegada de Julian Ezekiel a nuestras vidas fue difícil. Mi primer hijo solo tenía unos seis meses cuando me entere que estaba embarazada nuevamente. Demás esta decir que no estábamos preparados. Teníamos un bebe con cólicos que no dormía mas de 2 horas corridas, y nos llega esta noticia? Ja!

Recuerdo que me hice la prueba de embarazo un 25 de diciembre. Sola en el baño, nerviosa pidiéndole a Dios que mi sospecha no fuera cierta. De repente las dos rayas aparecen rápidas y muy marcadas. Inmediatamente toque mi vientre y respire. Esa mañana levante a mi esposo con la noticia.Jajaja creo que ha sido el mejor “buenos días de su vida”! Sinceramente ya el sospechaba pues tenía los mismos síntomas que con mi primer embarazo.

 Mientras le contaba El permanecía en silencio, con la mirada fija hacia adelante. Hubo un momento en el que los dos estábamos callados. Me abrazo y me pregunto: "¿Cuál estu temor?" Olvídate de lo que pensará o dirá la gente? Acaso ellos nos dan algo? Si llego ahora es una total bendición! Y así será recibido.” Debo confesar que esta vez mi esposo estaba leyendo mis pensamientos. Todos mis temores los descifró en mi silencio y mirada llena de miedo. En su abrazo sentí el apoyo y la fuerza que necesitaba para asimilar la noticia y propagarla!

Tuve un embarazo hermoso. Ambos embarazados nuevamente, me sentí la mujer más hermosa del mundo. Pero este embarazo fue diferente al primero, lo sentí más mío, más privado, más íntimo. Lo compartía con las personas pero jamás a la misma intensidad que compartí el primero. Tanto era mi celo que decidimos no saber el sexo del bebé antes de que este naciera. Quería que él mismo me sorprendiera, así como me sorprendió con su llegada.

Había cierta ilusión en mi esposo de que fuera niña, así que a los pocos meses ya teníamos el nombre de niña seleccionado. Duramos todo elembarazo para ponernos de acuerdo en que nombre le pondríamos si era varón. Me gustan los nombres con significado, así que todos los días buscaba y buscaba alternativas para nombrarlo. Hasta que un día me llamo la atención “Ezekiel” y para mi sorpresa su significado lleno mi corazón. “Mis fuerzas provienen de Dios” “Dios el que me fortalece”.  Dios me había dado las fuerzas durante todo mi embarazo para afrontar los comentarios de las personas, sus juicios, sus críticas. De él provenían las fuerzas que tenia cada mañana para atender a mi primer hijo y el agotamiento que este nuevo embarazo me provocaba. De El venían mis fuerzas cuando me sentía sola en este lugar sin amigos ni familia. De El venían mis fuerzas al ver como personas se alejaban poco a poco de mi vida sin aparente remordimiento. A pesar de lo muy sola que me podía sentir tenía una fuerza admirable. Dios había llenado mi vida, había llenado mi vientre nuevamente y había confiado en mis capacidades para ser Mamá otra vez!

Decidimos que ese sería su segundo nombre, pero NO teníamos el primero…el tiempo paso y llego el gran día en que las contracciones se apoderaron de mi cuerpo. Mientras esperábamos en el hospital mi esposo hacia una lista de los posibles nombres. Cuando pujaba el cuerpo de mi bebe vi como el rostro de mi esposo brillaba. Un brillo especial, una alegría sin  igual. Al día siguiente cuando me dan los papeles para inscribir al bebe le comente a mi esposo: “debemos ponerle tu nombre” su respuesta fue dudosa: “Zenya pero se le pone el nombre del padre al primogénito”.
Volví a decirle: “bueno decide lo que quieras, pero cuando ese niño nació tu cara brillaba y sentí que debe llevar tu nombre, Matthew (miprimer hijo) no tenia que llamarse Julián, el ya tenia un nombre el cual significa lo que el representa, así que mi opinión es que este debe llevarlo.Tu cara brillaba” –volvía a repetirle. Los comentarios nuevamente no se hicieron esperar, los cuestionamientos del nombre comenzaron inmediatamente lo anunciamos. 

Julian Ezekiel representa tanto en mi vida. Me enseño que en medio del temor y la incertidumbre Dios puede derramar su fuerza y fortaleza sobre ti para que alces tu mirada y camines con mas fuerza! No me canso de mirarlo, no me canso de besarlo. Soy una mujer bendecida. No he tenido hijos planeados, Dios me los ha dado: Dios me los a dado cuando a Él le ha placido, cuando a Él le ha dado la gana! Cada uno representa lo que Dios ha hecho en mi vida en ese momento. Cada uno es mi prueba viviente  de que Dios hace milagros y hace las cosas a su tiempo.

martes, 29 de octubre de 2013

El regalo que no me tocaba!

Escrito el 14 de junio de 2011


Aprovecho que Matthew está durmiendo para compartir algo con ustedes! Algo que desde hace casi 9 meses había querido compartir pero estaba esperando el momento perfecto. Desde ahora pido perdón por los errores ortográficos que tenga esta nota, pero la esencia es lo importante.

Como ustedes saben, llevo una larga relación con Julián, pero en el 2007 llevamos esa relación frente al altar y evolucionamos de novios a esposos. Hemos compartido momentos hermosos, dolorosos y cambios drásticos pero todo ha valido la pena.

Desde que nos casamos deseábamos un hijo, aun cuando nuestro estilo de vida no lo ameritaba, era un deseo de nuestro corazón. Ambos estudiábamos, trabajábamos y nuestra economía estaba un poco apretada. Así pasamos meses y años, no podíamos concebir.

Siempre pensé que era un problema que tenía Yo, debido a que a la edad de 17 años me diagnosticaron con endometriosis. Todos estos años me agobiaba la idea  de saber que no podría tener un hijo.

No fue hasta el verano del 2010 que decidí que ya era hora de tener nuestro bebe y comencé a visitar una doctora en Connecticut. No me mal interpreten, no era que nuestra situación había mejorado, al contrario estaba mucho peor, ambos estábamos desempleados y sin vivienda fija. Pero mis deseos eran más fuertes que el "razonamiento social".

Durante todo el proceso medico Julián y yo descubrimos algo: Yo no tenía ningún tipo de problemas. Para nuestra sorpresa era Julián!!!!!!!!!!!. Según unos estudios médicos la probabilidad que Julián tuviera un bebe era de 4%, ósea NADA!!! Se imaginaran en la crisis que entro mi matrimonio. No entrare en detalles para demas esta decirle que para un hombre (que by the way, su papa es un padrote que tiene 23 hijos) el hecho de no poder tener hijos afecta su autoestima, y su orgullo.

Teníamos que reinventarnos, cambiar nuestros planes y deseos. Cambiar prioridades y aceptar las estadísticas. Él tenía que ser un hombre fuerte ante mí para "demostrarme" que no estaba destruido y Yo tenía que ser una mujer fuerte para "demostrarle" que tenía el control de mis deseos y podía cambiar en minutos un deseo de años. Debíamos seguir adelante. Yo tenía que arrastrar a un hombre que regularmente me arrastraba a mí y mostrarle lo que Él estaba acostumbrado a mostrarme a mí: que todo iba a estar bien. No era una opción dejar a mi esposo (aunque se me había sugerido) al contrario! Me di cuenta que amaba a Julián más de lo que yo creía. Mucho más de los límites que me había establecido.

El anhelo público ceso y comenzó el anhelo interno. Ya mis oraciones no iban con demanda más bien con suplica. Una súplica sin fuerza. Cuando oraba lo mencionaba, pero lo condicionaba a la voluntad de Dios no a la mía. Así pasaron alrededor de 2 o 3 meses. Un día Julián tuvo que tomar la decisión de volver a Puerto Rico por asuntos de trabajo. Una semana luego de su partida esperaba una visita indeseada...pero nunca llego. Con miedo y en silencio me hice una prueba de embarazo. Wao! 2 Rayas!!!!!!! Comencé a temblar y a llorar. Llame a mi mama y le pedí que viniera a verificar que mis ojos no mintieran. Su abrazo y sus lágrimas me lo confirmaron. Estaba embarazada!!!

La voz no me salía. Recuerdo que ahí mismo me metí a bañar y no podía dejar de llorar del miedo y de tocarme mi barriga. Salí del baño y fotografié la prueba de embarazo y la envié al celular de Julián. No paso un minuto y el teléfono sonó. Solo escuche una voz temblorosa que me dijo "júralo?!"...mi llanto se lo confirmo. A pesar de la distancia física que teníamos, ese día, lo sentí cerca!...

Espere días en silencio, un silencio lleno de miedo por un falso negativo. Luego la doctora me confirmo que tenía 4 semanas y 4 días.Fue un día maravilloso! Me sentía capaz de todo... ninguna tristeza podía invadirme, ningún sentimiento negativo era permitido en mi vida. Durante días viví ese sentimiento y me lo disfrute al máximo.  Los primeros meses de mi embarazo no fueron fáciles. Primero porque estaba lejos del hombre que me hace fuerte y segundo por varias cosas que me toco pasar. Durante los primeros tres meses no toleraba casi nada de comida, esto fue una verdadera tortura por que quien me conoce sabe que disfruto comer. Otro evento que tuve que vivir fue una caída que tuvo con casi 2 meses de embarazo. Caí de unas escaleras, recuerdo que lo único que salía de mi boca era “Mi bebe, mi bebe”. Gracias a Dios que tuve el apoyo de mi madre quien se tiro al suelo conmigo y juntas comenzamos a orar.

Cuando cumplí los tres meses comencé a sangrar sin ningún motivo aparente. Los doctores no sabían el porqué. Todo se veía muy bien en los sonogramas, pero cada dos o tres semanas mí cuerpo comenzaba a  alarmarme con el sangrado. Llenándome de dudas y preocupaciones. Pensaba que en cualquier momento perdería al milagro que llevaba adentro. Así estuve hasta que día a luz. Así que fue una constante preocupación.

A pesar de las preocupaciones y transiciones que vivió mi matrimonio durante mis 9 meses tuve un embarazo hermoso. Disfrute cada día, cada proceso, cada vivencia, cada estría!...A cualquiera que me pregunta puedo decirle el día exacto en que quede embarazada(por que ocurrió algo muy especial), el día exacto en que sentí a mi hijo moverse por primera vez. Puedo recordar las posiciones y gestos que hacía en los sonogramas, su rutina en mi barriga y las técnicas que hacía para verlo moverse en mi barriga. Lo que nunca podré decir es el día exacto en que me convertí en la mama de Matthew. Ese sentimiento creció en mi durante el embarazo, pero no sé en qué momento se consolido, solo se que cuando me pusieron a mi hijo en mi barriga ya estaba allí!...Ya estaba en función!

Di a luz a Matthew el viernes 3 de Junio a las 7:26 de la tarde. Tuve un parto hermoso y un apoyo increíble (mi esposo y mi mama). Pudiera contar todo mi proceso del parto, pero será en otra ocasión…durante otro sueño que tenga mi hijo. Ahora solo quería contar por qué digo que este niño  es EL REGALO QUE ME FUE OTORGADO AUN CUANDO NO ME TOCABA!...Mi milagro!...Por eso cada foto en Facebook, por eso cada canción posteada, por eso cada estatus escrito…TENGO que celebrar que lo tengo conmigo!...No me interesa saber si tendré mas hijos, si ocurrirán más milagros así, en estos momentos solo quiero disfrutarme este, exprimir al máximo este sentimiento que me cambio la vida!

lunes, 28 de octubre de 2013

Comienzo Nuevamente

Comienzo esta aventura nuevamente. ¡La aventura de escribir! Esta vez un poco diferente, con las manos llenas. Así que de una vez me disculpo por los errores ortográficos y las tardanzas en publicar. Mis manos andan ocupadas en mis bendiciones, pero aun así esta extraña sensación de querer escribir nunca me abandona.

 Para los que por primera vez me leen o no me conocen muy bien soy la madre de Matute y Kikiel. La esposa de Julian. La joven que estudio una profesión pero no la siguió. La mujer que diariamente busca dar amor a los demás y reflejar la luz de Dios a otros. ¡Sí! Soy Cristiana, pero más allá de la palabra me encantan los actos que esta característica encierra. Una de mis pasiones es servir, ayudar, saber que pude mostrarle el amor de Dios a alguien hoy.

 Trabajo en mi casa todos los días. ¡Atendiendo a los que viven en ella y tratando de mantenerla de pie! Aprendiendo diariamente a cómo vivir más sano, más feliz. Encargándome de que mis pequeños crezcan en un ambiente sano y lleno de amor. Llenándome de información para poder ayudarlos a crecer en este país que no es el mío, pero si el de ellos. Así es, como extranjera en el país de mis hijos, lidiando con un idioma y una cultura diferente. No me mal interpreten: Me encanta, pero aun así es difícil.

 No me comprometo a publicar todos los días, pero si cuando tenga algo que escribir, algo que decir, algo que compartir. Quiero obedecer mis deseos de escribir, mis caprichos de compartir lo que vivo y lo que tengo.

 Gracias por leer.


>Eclesiastés 3:1-8 (TLA) En esta vida todo tiene su momento; hay un tiempo para todo: Hoy nacemos, mañana morimos; hoy plantamos, mañana cosechamos; hoy herimos, mañana curamos; hoy destruimos, mañana edificamos; hoy lloramos, mañana reímos; hoy guardamos luto, mañana bailamos de gusto; hoy esparcimos piedras, mañana las recogemos; hoy nos abrazamos, mañana nos despedimos; hoy todo lo ganamos, mañana todo lo perdemos; hoy todo lo guardamos, mañana todo lo tiramos; hoy rompemos, mañana cosemos; hoy callamos, mañana hablamos; hoy amamos, mañana odiamos; hoy tenemos guerra, mañana tenemos paz.