martes, 11 de febrero de 2014

Necesitamos mas Josias

Leyendo los libros de Reyes en la biblia quede fascinada. Envuelta en los dramas que vivió el pueblo de Dios. Pero hubo 2 historias que impactaron mi corazón. Uno de ellos es el reinado de Josías.  Vemos su historia en 2 Reyes: 22 y 23.

Fue un rey bueno, destruyo altares de dioses falsos, re-enfoco al pueblo, agrado a Dios y murió en batalla. Lo más sorprendente de todo es que Josías no venía de una familia consagrada a Dios. Por el contrario, su abuelo( Manasés) y su padre (Amón) eran idolatras, personas con el corazón lleno de amargura, vicios, llenos de odio y malas costumbres.

2 Reyes 21: 6-7

Manasés puso la imagen de la diosa Astarté en el templo de Dios, practicó la hechicería y la brujería, y se hizo amigo de los espiritistas y los brujos. También hizo quemar a su hijo como un sacrificio. Su comportamiento fue tan malo, que Dios se enojó mucho.

2 Reyes 21: 11-12

«Manasés ha cometido pecados vergonzosos; sus pecados son peores que los cometidos por los amorreos. Hizo que Judá pecara adorando ídolos.  Por eso yo, el Dios de Israel, causaré terribles daños en Jerusalén y en Judá. Bastará que oigan lo que allí haré para que les duelan los oídos.

2 Reyes 21: 20-22

Amón desobedeció al Dios de Israel, el Dios de sus antepasados, pues adoró a los dioses falsos al igual que su padre Manasés, y cometió los mismos pecados.

Josias decidió ser diferente. Aceptar el reto. Practicar el bien. Poner orden, hacer el trabajo difícil. El trabajo de santificar y reivindicar a un pueblo. No siguió lo que le enseñaron, lo que vio mientras crecía. Rompió el ciclo, el circulo, sorprendió a su pueblo, descuadro las estadísticas, me sorprendió a mi como lectora.

2 Reyes 23:1-3(TLA)

 Luego el rey mandó a llamar a los líderes de Judá y de Jerusalén, para que se reunieran en el templo con él. A la cita acudieron todos los hombres de Judá, los habitantes de Jerusalén, los sacerdotes y los profetas. Toda la nación, desde el más joven hasta el más viejo, fue al templo. Allí, el rey les leyó lo que decía el libro del pacto que habían encontrado. Después se puso de pie, junto a una columna, y se comprometió a obedecer siempre todos los mandamientos de Dios, y a cumplir fielmente el pacto que estaba escrito en el libro. Y el pueblo se comprometió a hacer lo mismo.

Cuantos Josías necesita la sociedad donde vivimos. Cuántas familias han sido destruidas, marcadas y sufren porque “Josías” no se ha coronado rey aun. Conviértete en el Josías de tu familia, de tu comunidad, de la sociedad. No sigas repitiendo lo perverso que viste mientras crecías. Rompe los esquemas. Has que en un futuro tu vida se cuente como alguien que hizo lo bueno. Sorprende  a los que leerán tu vida. 

2 Reyes 23:25(TLA)

 Ni antes ni después hubo otro rey como Josías, que se apartara de su maldad y obedeciera a Dios con todo su corazón y con todas sus fuerzas.

miércoles, 5 de febrero de 2014

...espero nunca olvidarlo.



Mis dos hijos son muy cercanos en edad. Para ser exactos se llevan 14 meses. Ambos son varones y les encanta jugar “bruscamente”. Los dos caminaron a los 10 meses de edad. Aman a su papa y prefieren sus brazos antes que los de Mama. Puedo continuar con la lista de similitudes. Incluso confieso que me encanta vestirlos iguales. Pero, ante toda esta lista de semejanzas me gusta observar sus diferencias. Estoy consciente de su individualidad y de sus intereses.

Matthew es muy inteligente, visual, perseverante, ama los carros, los rompecabezas y el color anaranjado. Ezekiel es fuerte, capta todo lo que dices y le encanta repetir palabras y acciones. Ama los aviones, las bolas, la música, bailar  y le gusta el color violeta. Matthew cuando llora lo hace desconsoladamente. Ezekiel cuando se enoja lo hace fácilmente. Veo en Matthew la sonrisa más hermosa del mundo y en Ezekiel veo sus grandes y brillosos ojos que me llenan de alegría. Ambos son míos, ambos son amados.

                                                      





Estoy consciente que crecerán, que sus intereses y gustos cambiaran. Que su personalidad se verá afectada por la etapa que estén viviendo.

Escribo esto porque espero nunca olvidarlo. Espero y me PROPONGO nunca exigirle a uno imitar al otro. Espero siempre celebrarles su individualidad y su “aspecto único”. Espero con mi actitud fomentar la admiración mutua entre ellos. Que ambos reconozcan las fortalezas del otro pero sobretodo LAS PROPIAS!